La madera
En aplicaciones exteriores la vida de la madera, ya sea blanda o dura, es limitada. Para conseguir una vida útil aceptable, la madera necesita de constantes tratamientos o protecciones por medio de químicos que suelen ser nocivos. Con el paso del tiempo la madera se agrisa, agrieta, astilla y acaba pudriéndose. Además, cuando está mojada, se convierte en una superficie resbaladiza.
Las maderas duras de calidad pueden ser una solución duradera para suelos exteriores, pero su uso excesivo provoca la destrucción de los bosques tropicales. Al poner en peligro el equilibrio biológico, se hace necesario adoptar un enfoque medioambiental que respete al hombre y la naturaleza.
Géolam, el compuesto de madera
Existe una atractiva alternativa: las láminas Géolam® para terrazas están hechas en un compuesto de madera duradero, que no se pudre y no se agrisa. Están además garantizadas contra resbalones, y la aparición de astillas y grietas, por ello suponen una atractiva alternativa a las maderas duras, blandas y resinosas.
Este producto, concebido por los inventores del compuesto de madera, es el resultado de un saber hacer exclusivo desarrollado durante más de 20 años. Las láminas Géolam® están hechas a partir de un compuesto de madera y presentan un aspecto cálido y mate, además de una textura semejante a la de la madera. Este compuesto, que se lija y trabaja como la madera, no precisa de tratamientos ni mantenimiento alguno para su conservación. Se trata de la elección natural además de una garantía para todo tipo de acondicionamientos exteriores: terrazas, tarimas, zonas de piscina, pontones, cubiertas, revestimientos o caminos exteriores.




